miércoles, 27 de septiembre de 2006

Soy invisible

Ayer fui a comprar al súper del barrio y cuando fui a dejar el carro noté una presión extraña a la altura del pompis y las rodillas. Cuando me giré vi a una señora intentando encajar su carro con los demás, quizás con cierta dificultad añadida, ya que lo intentaba a través de mi cuerpo. Me quedé tan parada que ni pude decirle nada. Mi indignación creció cuando, al salir de aquella trampa, vi que en las demás filas de carros no había nadie.

¿Qué estaba pasando?

Momentos antes había intentado salir por el minúsculo pasillo de caja y una señora que colocaba sus artículos en la cinta para ser cobrados no me lo había puesto fácil. Es más, había provocado que tirara una de las macetas que había al lado de caja y ni con el ruido de la maceta, ni con mis ademanes de apartarla, se dignó a moverse un milímetro.

Y aún más, mientras observaba un juego de cuchillas en oferta una mujer se acercó, metió sus bracitos por delante de mi cara en las cuchillas, empezó a removerlas delante de mí sin piedad y finalmente, al cabo de un rato, se llevó una caja que estaba al fondo del todo. No soy una antisocial, pero me gusta que los extraños, que no són invitados a invadirlo expresamente, respeten mi espacio personal...

Eso pasó ayer. Este medio día volvía del trabajo y en un cruce de tres carreteras (y teniendo yo la preferencia) se me cruza por delante un coche a velocidad de tortuga que me obliga a frenar pasando de los casi sesenta a los cero en medio nanosegundo. La pitada que le regalé fue proporcional a mi cabreo y a su capacidad de ignorarme.

Y aún una última "anécdota" ocurrida este medio día: Nana (la perrita francesa que vive conmigo) y yo íbamos a por el pan. Poco antes de llegar a la panadería hay que cruzar por un paso de cebra, por una calle por la que a esa hora se aproximaba un camión. Decidimos por tanto esperar a que pasara.

Con sorpresa vemos que el camión pasa el paso de cebra pero se detiene y pone las luces de marcha atrás. Nana y yo nos apartamos al ver el culo del camión acercarse a nosotras peligrosamente para acabar aparcando sobre el paso de cebra. Totalmente flipadas vemos al campeón bajar del camión, pasar por nuestro lado y hacer una mueca de simpatía a Nana que, si no fuera porque está en la edad de jugar con todo el mundo y aún no conoce la maldad seguramente me hubiera ayudado a clavarle astillas entre las uñas de los pies al camionero hasta que muriera.

Y yo me repito, ¿qué está pasando?, ¿son éstas las pruebas de que me estoy volviendo invisible, o quizás de que ya lo soy?

¿O es la prueba de que en el día a día vamos tan a nuestro rollo que nos volvemos maleducados, egoístas y vemos a los demás como una masa informe donde no hay individuos y a la que tratar con lejanía, incluso ignorar?

MC.

6 comentarios:

R & Mc dijo...

Ja, ja, ja... Me temo que todos nos encontramos con cosas así cada día. Y sí, la explicación definitiva es que cada uno va a su rollo, lo cual es respetable, siempre que se tenga en cuenta a los demás y cómo les afectan tus acciones. Egoísmo total. Sigh...

R.

platónika dijo...

X-D

Genial este post, Mc!
Todos nos estamos volviendo cada vez más invisibles, en todos los sentidos... pero tu anécdota del carro es realmente preocupante :-O

Aprovecho para hacer una petición: echo a faltar más escritos tuyos en el blog! Sobretodo si son tan buenos como este.

Un beso para los dos,


---Otra ciudadana invisible---

R & Mc dijo...

Yo también hecho en falta más cosas escritas por Mc. Me gusta porque son reflexiones personales... Es refrescante, entre tanto post meramente "informativo". Anímate!!!

R.

pepitodelomo dijo...

La, la. laa... ¿qué post? ¿de qué estáis hablando? ¿Quien es MC?...

Es bromaaaaa... la invisibilidad y sus variantes marcan nuestro post-modernismo (por mucho que el sensei Alberich afirmara que ya no somos post-modernos). Algunos ejemplos:

- Bin Laden: Hombre invisible por excelencia. Figura que ha suplantado a satán en el olimpo de los demonios pero que nadie ve realmente en ningún lado. Apenas se nos asoma en unos vídeos en los que, personalmente, yo siempre veo lo mismo.

- El armamento nuclear que se supone Bush iba a encontrar por aquellos lares del Sr. Laden. Es doblemente preocupante porque ya no solo hablamos de que nos amenaza un tio invisible, sinó que EEUU monta una guerra para eliminar sus armas invisibles.

- El euríbor es, como toda tasa, algo invisible pero que tiene un efecto devastadoramente real sobre nuestras miserables cuentas corrientes (también invisibles, como la información electroagnética de nuestras credit cards)

Pero lo del carro es muy fuerte, MC... alguien que yo me sé hablaría de ofuscación involuntaria... ¿te molesta la luz del sol? ¿comienza a parecerte apetecible la carne cruda?...

Un abrazo para todos!!!

R & Mc dijo...

¡Qué bueno Pepe!,:-D, al final vá a resultar que la mujer invisible de los cuatro fantásticos no era tan extraordinaria.
Es más, según un diario mejicano(www.economista.com.mx), un científico escocés cree poder hacer realidad esos poderes basándose en que "ella dirigía la luz alrededor suyo usando un campo de fuerza, lo que podría hacerse a la práctica".
¿¿¿Y si Bin Laden,Bush y el euríbor hubieran utilizado ya esta técnica???

Wuau!!

MC.

X-D

R & Mc dijo...

Nada de redirigir la luz... Esto es Ofuscación, sin duda. Di que sí, Jose...

R.