viernes, 26 de abril de 2013

Kentucky Route Zero

Revisando la pobrísima oferta de juegos para Mac en Steam, topé con Kentucky Route Zero. Y es que cualquier novedad, por aparentemente trivial que sea en Steam, es algo realmente visible y destacable para los usuarios de Macintosh.

KRZ es un juego que me llamó la atención por su peculiar estilo visual y por su género (aventura gráfica). Al ser un proyecto episódico y de un precio algo elevado, decidí investigar un poco más sobre él antes de comprarlo.

Al parecer, el proyecto nació (o más bien creció) en Kickstarter, donde sus creadores recibieron parte del impulso necesario para llevar a cabo su empresa. Lograron alcanzar su modesto objetivo de 6.500 $ y se lanzaron a la producción definitiva de un juego que finalmente ha cambiado considerablemente si tenemos en cuenta su trailer inicial.

Dos años ha tardado en ver la luz el primer episodio de este particular videojuego difícil de categorizar y que por momentos resulta tan inquietante y extrañamente atractivo como una película de David Lynch.

¿Y de qué trata exactamente este juego? El primer episodio nos presenta a Conway, un repartidor que trabaja para una tienda de antigüedades. La primera escena no se anda con preámbulos y tras un escueto texto introductorio nos muestra a Conway en una gasolinera perdida en medio de la interestatal, junto a un perro todavía sin nombre y sin dar demasiadas pistas al usuario sobre qué debe hacer concretamente. A partir de ese punto, la trama se desarrolla entre (pocos) parajes semidesolados y escenas de lo más crípticas.

Juzgando por el primer capítulo, solo puedo decir un par de cosas:

1. Respecto a su historia y estilo narrativo
Hay algo valioso en esta aventura, que rara vez había visto antes. El avance en la historia no se produce resolviendo intricados puzzles basados en la combinación de objetos de ninguna clase, sino más bien en base a la exploración conversacional, en ocasiones opcional y en otras totalmente definible. Esto es: puntualmente se nos ofrece la posibilidad de escoger líneas de diálogo de ambos interlocutores, e incluso alterar la toma de decisiones, escogiendo únicamente las líneas del que sería nuestro oyente. Algo francamente original y rara vez explotado.

Toda la historia juega con una intencionada ambigüedad que nos hace preguntarnos desde el primer momento de qué forma conectan unas situaciones con otras y cómo se relacionan todas ellas con la mencionada Ruta Cero de Kentucky. En ningún momento se establecen objetivos ni una trama predefinida. Por tanto, el jugador poco paciente con los juegos de exploración perderá los nervios en menos de cinco minutos.

2. Respecto a su concepción artística y técnica
KRZ es una obra de arte que merece ser expuesta en el mejor de los museos. Aunque ha sido definido como 'arty' (entendido como un tanto pretencioso), su minimalista sistema de interacción con objetos u otros personajes, junto al tratamiento tipográfico de los textos y la fantástica dirección de arte denotan una sensibilidad extrema por el diseño. Los múltiples recursos narrativos aplicados son sutileza, acaban por dar forma a un juego formalmente brillante.

La oscuridad es el principal protagonista en la ambientación general de Kentucky Route Zero, con puntuales y muy acertados momentos de iluminación que enmarcan conversaciones de forma efectiva, acompañadas de un uso creativo de la música (sin voces) y de una cámara que aporta lo que debe en todo momento. Entre determinadas escenas, se han tomado decisiones artísticas que se alejan del concepto habitual de videojuego y se acercan al del diseño de experiencias, utilizando recursos con un alto grado de abstracción que probablemente sorprenda a usuarios menos familiarizados con ello.

No sabría describir la tecnología exacta empleada en la elaboración de sus gráficos, pero funcionan sin problemas en un monitor de 27 pulgadas, sin parecer en absoluto retro. A pesar de lo que pueda parecer, no hablamos de pixel-art.

Un estilo visual bastante alejado del mainstream

El juego ha sido creado por el estudio independiente Cardboard Computer, que tiene en su haber unos cuantos proyectos de corte experimental francamente intrigantes, que imaginamos han servido como campo de pruebas para lo que esté por venir, además del mencionado Kentucky Route Zero, al que podríamos considerar su primer proyecto con verdadera vocación comercial.

KRZ ha sido reseñado en sites de renombre internacional, desde Wired hasta IGN pasando por prensa generalista y multitud de sites especializados en videojuegos, recibiendo infinidad de elogios.

Os recomendamos visitar Limits & Demostrations, un site específico que contiene una aplicación de igual nombre y que es considerada una herramienta comercial e ilustrativa al servicio de KRZ. Limits & Demostration no es más que una micro-experiencia interactiva con un estilo visual y una aproximación narrativa similar a la de KRZ y por tanto es una forma de ofrecer una demo no oficial del juego a los indecisos, al tiempo que dan visibilidad a la obra de Lula Chamberlain (artista irrastreable hasta el punto de hacerme dudar de su existencia), cuya retrospectiva sirve como telón de fondo para L&D. Muy trendy, muy indie.

¿Su precio? Podéis pagar los cinco episodios de golpe mediante un pago único de menos de 20 € a través del enlace a Humble Bundle habilitado en su site. Un precio más que justo, para usuarios de PC, Mac y Linux. El segundo episodio está planeado para este mismo mes.

Más información: web Kentucky Route Zero / KRZ en Wikipedia

R.

2 comentarios:

nitid::raul muñoz dijo...

Después de ver el trailer disponible en la web hay muchas ganas de jugarlo: Los movimientos de cámara y los juegos de luces y sombras le confieren un look muy cinematográfico y una gran profundidad. 2D exprimido con arte y saber hacer.

R y Mc dijo...

¡Tú lo has dicho! La cámara tiene pocos momentos de protagonismo, pero son super-oportunos y siempre expresan algo. Un juego inteligente, al menos a nivel audiovisual.

R.