martes, 23 de abril de 2013

El Héroe de David Rubín

Creo recordar que nunca hemos hablado específicamente de David Rubín en 2Blck, aunque sí lo hemos referenciado en más de una ocasión. Hasta el momento he leído prácticamente toda su obra, en un principio animado únicamente por el interesante estilo del artista gallego, para posteriormente sentirme cerca de su forma de contar historias.

Recuerdo pocos tebeos recientes producidos en España que hayan recibido tanta atención, reseñas y halagos como El Héroe, a excepción quizás de las obras más recientes de Paco Roca. No es en absoluto habitual que RTVE u otros medios nacionales de una cierta envergadura dediquen tiempo y espacio al tebeo nacional.

Me han sorprendido críticas recientes hacia Rubín y El Héroe, provenientes del propio sector del cómic. Y es que parece que no todo el mundo ha recibido alegremente la enorme visibilidad global de la obra publicada por Astiberri. Y yo me pregunto: ¿de verdad?

Nos hemos pasado los últimos años evidenciando el brutal talento existente en España y nuestra nula capacidad para saber qué hacer con él. De repente, alguien se toma en serio la autopromoción, las giras por Europa y el bombo constante, se implica más allá de la creación de la propia obra, siendo consciente de que el marketing es una herramienta imprescidible y de que si algo queremos, algo nos cuesta, ¿y arremetemos contra ello? Nunca llueve a gusto de todos.

¿El mejor Rubín?
El Héroe es una obra gráficamente impecable y singular. Punto. Sería injusto decir cualquier otra cosa. Aunque es evidente que existen en ella nada disimuladas influencias generalistas de otros artistas, se han absorbido y regurgitado con elegancia. Creo que es destacable el impactante uso del color, el repertorio de anacronismos que acaban por convertirse en una seña de identidad de la obra y las dinamiquísimas escenas de batallas en tierra, mar y aire, repletas de viñetas memorables.

Me ha parecido que el tomo 2 es algo más descuidado en cuanto al acabado gráfico, haya sido debido a un tema de entrega ajustada o al simple hecho de que Rubín se haya soltado la melena a medida que evolucionaba la obra. Quizás esta sensación se deba a que he tenido ocasión de leer con mucho más detalle el primer tomo. A pesar de ello, toda la obra rezuma estilo y buen hacer. Quizás colorista en exceso, prefiero un Rubín más discreto y contenido, como el de Cuaderno de Tormentas.

Algunas de las viñetas de El Héroe recuerdan al tebeo europeo más clásico, mientras que otras se acercan incluso al manga, remix de influencias propias de su (mi) generación que posiblemente ayude a conectar la obra con un público bastante amplio.

Una historia clásica remezclada
Esencialmente, la obra narra los Doce Trabajos de Heracles, desde un prisma bastante personal. Dicho esto, podríamos resumir diciendo que El Héroe se compone de un seguido de misiones, muchas veces resueltas de forma bastante física, con multitud de peleas contra bestias y otras criaturas mitológicas. Así que en definitiva puede resultar una obra bastante superficial.

Sin embargo, al igual que la multitud de obras históricas en la que se basa y que compusieron la base del mito de Heracles, su trasfondo no deja de ser un ciclo vital, desde su inicio hasta su ocaso, repleto de momentos de euforia, tristeza y desesperación. Es fácil evidenciar la reflexión existencial subyacente, argumento que se ha usado de forma indiscriminada para dotar de profundidad a una obra un tanto banal en ocasiones.

Opinión subjetiva...
A pesar de haber disfrutado de sus obras anteriores, con El Héroe me siento dividido. Su primer volumen me pareció refrescante, apasionado, valiente y vibrante. En cambio, las primeras lecturas del segundo tomo me inundaron de un cierto pesimismo y una sensación particular que me provoca un cierto rechazo hacia la obra. Analizándolo con frialdad, quizás es lo que siempre ha pretendido el autor, al exponer el lado más oscuro e imperfecto del héroe y sus penurias, envuelto en escenas de una cierta violencia y crudeza. Podemos considerar mi reacción un gran acierto del autor, mérito que me veo obligado a reconocer.

El Héroe consta de dos volúmenes de aproximadamente 280 páginas y 25 € cada uno. Opino que, objetivamente, es una lectura recomendada que supone un total de 50 € y que justifican una cuidadísima edición, bien producida, bien diseñada y con una historia disfrutable de principio a fin. Si bien me parece que ha sido algo sobreestimada, con apasionadísimas reseñas que lo han llegado a definir como uno de los cómics españoles más importantes de la historia, sí me parece que al menos es una de las obras españolas más significativas e interesantes del panorama tebeístico reciente. Ojalá lleguen muchas más como esta.

Más información: Blog de David Rubín / El Héroe en Astiberri

R.