viernes, 7 de marzo de 2008

El regreso de Mike Oldfield


Cuando tenía 11 o 12 años estaba obsesionado con un programa llamado Autodesk Animator. Funcionaba bajo MS-DOS. Era una aplicación de diseño con algunas opciones muy prometedoras, que superaban netamente a muchas de las aplicaciones de dibujo bitmap que había por aquellos tiempos. Además tenía el aliciente añadido de poder generar animaciones 2d frame to frame. Era lo más, en aquel momento.

Dediqué mucho tiempo a aquel programa, sin duda. Recuerdo que, como práctica en clase, realicé un pseudo-interactivo (en realidad eran un montón de animaciones fragmentadas) sobre aves rapaces. Estaba realmente bien hecho, teniendo en cuenta que era un niño, y saqué todo el partido que pude a las herramientas del programa. A mis profesores les gustó bastante. Decidieron presentarlo a un concurso escolar autonómico y ganó. Yo nunca supe de ello hasta mucho más tarde.

El caso es que a la hora de producir el interactivo, decidimos que estaría bien ambientarlo musicalmente. Mi profesor de música era un gran fan de Mike Oldfield. Acababa de publicarse Tubular Bells II y cuando me ofreció su enorme colección de CD's para escoger una banda sonora, por un impulso irracional escogí una caja con una Campana Tubular amarilla contrastada sobre un potente azul marino. Fue el verdadero primer impacto consciente del diseño sobre mi capacidad de elección. Las animaciones se ambientaron con extractos casi aleatorios de Tubular Bells II. No importó que no encajasen al milímetro. Cuando lo vi montado, me di cuenta de que aquel músico ponía banda sonora a mis pensamientos. Era la música de mi vida. Antes de eso, no recuerdo haber sentido interés alguno por la música de nadie.

Poco después me compraron mi primer reproductor de CD. Un capricho que era, en realidad, una excusa para poder escuchar Tubular Bells II. Lo escuché cien veces. Puede que mil. Desde aquel momento me dediqué a comprar toda la música de Mike Oldfield. Anterior o posterior a TB II. Desde mi punto de vista, el punto álgido de su carrera se encuentra en Tubular Bells III, grandísima obra maestra. Desde entonces, su chispa creativa se ha diluido en proyectos redundantes que, aunque se encuentran a un nivel que muchos quisieran alcanzar, ya no está a la altura de sus mejores trabajos.

Ahora escucho sus obras antiguas y me aburren. La riqueza y el preciosismo de sus composiciones multi-instrumentales y ultra-eclécticas ya no me parecen tan interesantes. Pero Mike ocupa un lugar grande en mi corazón. Por eso, cada nuevo disco que publica es una gran noticia. No pierdo la esperanza de recuperar al mejor Michael Gordon Oldfield, pionero, guitarrista sobresaliente, experimentador nato, hábil hombre de negocios, ex-drogadicto, padre de 7 hijos y residente en Palma de Mallorca. Toma ya.

Su próximo disco se presentó ayer en Bilbao, en primicia mundial, y se publicará el día 17 de este mismo mes. Se titulará Music of the Spheres y está considerada una pieza de música clásica elegante, compleja y vigorosa por aquellos privilegiados que han podido escuchar el disco entero. Naturalmente, no podré opinar hasta haberlo escuchado personalmente, aunque en su página web podéis escuchar algunos extractos. Así que esperemos ansiosamente su nuevo trabajo y gritemos mano en alto mirando al cielo: Mike Oldfield forever.

Más información: Página Oficial de Mike Oldfield.

R.

5 comentarios:

Mr. J dijo...

Totalmente de acuerdo contigo R, Tubulard Bells III es una obra maestra, para mí, perfecta de principio a fin.

Yo era pequeñito también cuando escuché por primera vez a Mike Oldfield, tenía 10 años, y mi tío era una persona muy muy aficionada a la buena música. Un día en su casa estaba sonando Tubulard Bells II y le pregunté qué era eso, que me gustaba mucho. Entocnes recibí mi primera lección práctica sobre "buena" música.

Espero impaciente a que salga y, sobretodo, espero poder comprobar que su genialidad no se ha extinguido del todo.

Cheers!


Mr. J

R & Mc dijo...

Una vez vino a casa de mis padres un amigo suyo. Era más joven que ellos, pero bastante mayor que yo. Me pidió que pusiera algo de música y al ver que sonaba Mike Oldfield, me miró con una mezcla de incredulidad y satisfacción y dijo: 'ah, tú eres de los otros'.

Interprétese como se quiera. Mi lectura fue: menos mal que hay niñatos que a pesar de ser niñatos, no escuchan chumba chumba.

Era un orgullo. Ku ku ku.

R.

pepitodelomo dijo...

Compañeros... ¿alguien se anima a decirle a Campoviejo que su web es horripilantemente fea?...

R & Mc dijo...

No solamente su web. La verdad es que incluso para sus CD's ha ido tirando de diferentes estudios de diseño y a veces ha habido algunas cagadas (Millenium Bell, p.e.), pero creo que como la etapa Tubular Bells 2 - Guitars no ha habido nada en su carrera. Todo debido a Bill Smith Studio, que hicieron un gran trabajo. Tr3s Lunas también es de BSS.

Creo que ahora esta gente se ha especializado en 'diseño educativo'. Trabajan para clientes como Disney, McGraw Hill, National Geographic, Discovery Education, Oxford University Press... Son un equipo enorme. Debe ser uno de los estudios de diseño más grandes de inglaterra.

Desde luego la web merece un lavado de cara pero YA.

R.

R & Mc dijo...

Bueno, finalmente he escuchado el disco. Diseño del pack=cero patatero menos uno. Calidad de la música: muy alta, aunque un disco muy breve, la verdad. Banda sonora total. Precioso, perooo... algo carente de caracter. Demasiado ambiental. Y eso que prometió no volver a hacer jamás este tipo de música tras The Killing Fields. A mi me suena a banda sonora de película fantástico-épica.

Not bad, anyway.

R.